No os podéis imaginar lo que he deseado, desde hace ya unos cuantos veranos tener un vestido blanco bordado, con puntilla, largo y con volantes...
Lo cierto es que barajé todas las posibilidades, comprarlo confeccionado ó comprar la tela, pero ni una ni otra, las telas no me gustaban y los modelos ya confeccionados todavía menos...
Pero en la última escapada a #losencantes de Barcelona sin buscarla, allí estaba la tela ¡¡¡serendipia total!!! la compré, la lavé, compré la puntillita y la batista de algodón interior para forrarlo y todo fué en un paquete al armario hasta ahora...


















































